
La vida de nosotros quienes amamos a Dios y seguimos a Jesús, no es nada fácil; de hecho estamos en una constante guerra contra un enemigo fuerte que es Satanás, quien busca por todos los medios destruirnos. La Biblia es muy clara y nos advierte: "Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar". 1 Pedro 5:8.
Satanás tiene muchas maneras de destruir, pero le encanta hacerlo a través del engaño y la mentira. Pero él también es hábil para poner obstáculos a la obra de Dios, por ello, es nuestra responsabilidad orar y pedirle a Dios que nos envíe la Gracia del Espíritu Santo, para que nos ayude y nos guíe a discernir entre su voz y otras voces, que muchas veces quieren robarnos la esperanza y la fe. Esas voces que a través de personas nos dicen que no podemos, que no lo lograremos, que Dios no hace milagros, que estamos perdiendo el tiempo, entre otras.
Pero ante todo mal panorama, no debemos olvidar que Jesús vino al mundo para destruir la obra del enemigo; y fue en la Cruz, donde el hijo de Dios venció al diablo.
Hoy les animo a que siempre recuerden y jamás olviden que *¡La victoria de Jesús sobre las potestades de las tinieblas, es nuestra victoria también!. "Y juntamente con él (Dios) nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús" Efesios 2:6.
Feliz miércoles a todos/as. Dios nos bendiga y nos extienda su gracia.