lunes, 30 de octubre de 2017

¿A CAMBIO DE QUÉ?



¿Alguna vez has traicionado a una persona? La traición es aquella falta que quebranta la lealtad o fidelidad que se debería guardar hacia alguien, esto generalmente se observa en una relación, cuando el hombre o la mujer engaña a su pareja; sin embargo, también puede existir deslealtad con la familia, amigos o conocidos.

“Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, devolvió arrepentido las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos”. Mateo 27:3 (RVR 1960).

Si retrocedemos en la historia encontraremos la traición de un discípulo a su maestro. Judas reveló a sus perseguidores dónde podían capturar a Jesús sin que sus seguidores intervinieran; lo hizo por treinta piezas de plata, las cuales fueron de mayor valor para él que la fidelidad por su amigo.

La traición siempre tendrá consecuencias que incluso pueden costarte la vida, como es el caso de Judas que no pudiendo soportar el peso de su conciencia se ahorcó (Mateo 27:5). Muchas personas viven siendo infieles con el Señor, porque lo cambian por algo, la pregunta es: ¿a cambio de qué estás abandonando a Jesús?

A veces no somos fieles porque el trabajo, estudio, la pareja u otros asuntos son de mayor valor en nuestra vida, e incluso un pecado al que no deseamos renunciar, por lo cual no oramos, no estudiamos la Biblia y tampoco asistimos a una iglesia; el corazón está en otro lugar por lo que no tenemos tiempo para Dios.

“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor.” Mateo 25:21 (RVR 1960).

Un requisito fundamental para entrar al cielo es ser un siervo fiel, si algo exige de ti el Señor es fidelidad, por lo cual te animo a examinar tu vida, reflexiona si estás siendo leal con Dios en lo poco, de lo contrario toma la decisión de cambiar y ser firme en su camino.

¡No esperes que las consecuencias te alcancen!


Shirley Chambi
CVCLAVOZ

¿AMAS A DIOS?



Jesús dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” Mateo 22:37 (NTV)

Qué fácil es decir “Amo a Dios” pero, ¿demostramos realmente que lo amamos? El Señor en su palabra nos dice: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él. ” Juan 14:15,21 (RVR1960)

El verdadero amor a Dios se demuestra obedeciendo sus mandamientos y poniendo en práctica sus principios (1 Juan 5:3). Muchos podemos decir que amamos a Dios, pero si no estudiamos, meditamos y ponemos en práctica su palabra, entonces lo que decimos es mentira.

El que verdaderamente ama a Dios:

   - Guarda sus mandamientos. “Si me amáis guardad mis mandamientos.” Juan 14:15. La obediencia es el resultado y fruto de nuestro amor por Dios. Si el amor que tienes a Dios es verdadero entonces vivirás en obediencia a su palabra. 

   - Ama a su hermano. “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 1 Juan 4:7-8.  Nadie que ama y conoce a Dios puede albergar odio en su corazón y estar enojado con su hermano. Si has tenido una discusión con tu prójimo, necesitas pedir perdón o perdonar.

   - Odia el mal o pecado. “Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; El guarda las almas de sus santos; De mano de los impíos los libra.” Salmo 97:10. La persona que ama a Dios no se relaciona con el pecado y rechaza el mal. Si tu prioridad es agradar al Señor, serás radical para alejarte de todo aquello que no agrada a Dios.

   - Soporta la tentación. “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.” Santiago 1:12 (RVR1960). Una persona que ama es fiel al amor de su vida. Si tu amor por Dios es leal te mantendrás firme y resistirás la tentación. 

Estas actitudes son las que caracterizan a una persona que ama a Dios, ¿crees que aún te falta desarrollarlas? No te preocupes, es un proceso que no se logra de la noche a la mañana, pero que con la ayuda de la palabra de Dios y su Espíritu Santo lo lograrás.

Que a partir de hoy, amar a Dios y reflejar ese amor a través de nuestros actos sea nuestra prioridad.

“Dios mostró cuánto nos ama al enviar a su único Hijo al mundo, para que tengamos vida eterna por medio de él. En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados. Queridos amigos, ya que Dios nos amó tanto, sin duda nosotros también debemos amarnos unos a otros. Nadie jamás ha visto a Dios; pero si nos amamos unos a otros, Dios vive en nosotros y su amor llega a la máxima expresión en nosotros.” 1 Juan 4:9-12 (NTV)

Oremos:

"Señor, guarda tu palabra en mi corazón y enséñame a ponerla por obra en cada asunto de mi vida. Quiero amarte como tú mereces y vivir para ti. Encomiendo mi vida en tus manos y estoy dispuesto a obedecerte, en el nombre de Jesús. Amén. "


Diego Jora
CVCLAVOZ

¡ABANDONA TU EGIPTO!



Muchas veces nos sentimos atrapados por ciertas costumbres del pasado que al final terminan haciéndonos sus esclavos, pero La Palabra del Señor nos da un gran ejemplo de cómo Dios libertó a su pueblo escogido cuando se hallaba bajo la opresión de Faraón.

“Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias.” Éxodo 3:7 (RVR1960) El Señor vio la angustia y el dolor en el que su pueblo se encontraba, fueron más de 400  años viviendo como esclavos bajo la tiranía de Faraón y sin ver una sola señal de libertad e incluso ya se habían formado una mentalidad de sujeción. Pero Dios los liberó de esta situación. “Y Moisés dijo al pueblo: Tened memoria de este día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte…” Éxodo 13:3 (RVR1960)


Pero mientras pasaban los meses y los años, era como que su felicidad  era absorbida por el desierto en el que se encontraban, se dieron cuenta que nada era igual. Cada día al despertar eran testigos de lo diferente que era el amanecer de Egipto al del desierto, ya no había trabajo que cumplir, no contaban con un menú semanal, adiós a las pequeñas comodidades aun siendo esclavos, tal vez suspiraban recordando su estadía en Egipto. 

¡Los que un día fueron libres prefirieron volver a ser esclavos que pasar tanto tiempo en el desierto!

Tal vez en estos días has sido tentado a volver al pasado del que fuiste liberado, puede que algo haya despertado en ti el volver a tus costumbres anteriores, pero hoy quiero decirte: No vuelvas a Egipto, no retornes a donde sólo hallarás esclavitud. Si Dios te dio libertad y te limpió de todo pecado fue para permitirte conquistar nuevas tierras y bendiciones ¿Por qué retornar ahora? Quizá te encuentres pasando por un mal momento, pero no es razón suficiente para que extrañes la vida que un día dejaste y que no te trajo ningún bienestar.

Aún si piensas que antes de conocer a Jesús todo iba bien, pero ahora que te acercas a Él las cosas van de mal en peor ¡No añores volver al pasado para continuar disfrutando de aquello que no edifica tu vida! Es hora de abandonar Egipto y caminar en dirección a la tierra prometida que Dios tiene para ti; tus días  futuros serán mejores.

“Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer.” Isaías 43:18


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

viernes, 27 de octubre de 2017

LO QUE TE DARÁ LA VICTORIA.

En los primeros capítulos de Mateo se relata el principio del ministerio de Jesús, cómo fue bautizado en agua por Juan el Bautista para cumplir la ley, cómo lleno del Espíritu Santo derrotó la tentación del diablo en el desierto. Después cuando volvió a Galilea y enseñaba en las sinagogas, predicaba el evangelio del reino, sanaba enfermedades y dolencias.

El Espíritu Santo es la promesa que Jesús dio a todo el que creyera en Él: “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” Juan 16:13-14 (RVR1960) 

Cuán importante es estar llenos del Espíritu Santo para enfrentar las pruebas, las  tentaciones y además cumplir el plan de Dios para nuestra vida.

Podemos vivir la vida por nuestra propia cuenta y según nuestra sabiduría humana, pero con seguridad fracasaremos, en cambio cuando somos guiados por el Espíritu Santo tenemos la seguridad de que damos pasos certeros y llegaremos a realizar los planes de Dios.

Jesús fue obediente a Dios, también nosotros debemos hacer lo mismo, la obediencia a su Palabra vivificará Su presencia en nuestro ser y nos dará dirección hacia Su voluntad.

Pero toma en cuenta que el pecado es lo que nos separa de la llenura del Espíritu Santo, y la obediencia a Dios es lo que la mantiene. Además, la obediencia hace que seamos sensibles a ser moldeados por nuestro Señor sin ningún obstáculo.

Si hemos pecado no tardemos en arrepentirnos y confesar a Dios nuestra falta, con la seguridad de que seremos perdonados, pues la biblia lo respalda en Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”

¡Deshazte de todo lo que te impide ser lleno del Espíritu Santo!
Soraida Fuentes
CVCLAVO

miércoles, 25 de octubre de 2017

¿CUÁNTOS PARACAÍDAS EMPACASTE HOY?

Charles Plumb, era piloto de un bombardero en la guerra de Vietnam. Después de muchas misiones de combate, su avión fue derribado por un misil. Plumb se lanzó en paracaídas, fue capturado y pasó seis años en prisión.
A su regreso a Estados Unidos, daba conferencias relatando su odisea y sus experiencias en el lugar de detención.
Un día estaba en un restaurante y un hombre lo saludó:
   - Hola, usted es Charles Plumb, ex piloto en Vietnam y fue derribado por el enemigo, ¿verdad?
   - Y usted, ¿cómo sabe eso?, le preguntó Plumb.
   - Porque yo doblaba y empacaba los paracaídas de su división, y parece que el suyo funcionó bien.
   - Claro que funcionó, si no hubiera funcionado, hoy yo no estaría aquí- Respondió  Plumb emocionado y con mucha gratitud.
Aquella noche, Plumb no podía conciliar el sueño, se preguntaba cuántas veces había visto en el portaviones a aquel hombre y nunca le había dirigido un saludo, se dio cuenta de que había sido una persona arrogante y orgullosa frente a este humilde y servicial marinero.
Pensó también en todo el tiempo que aquel marinero pasó en el barco enrollando los hilos de seda de cada paracaídas, teniendo en sus manos la vida de personas que quizás no conocía.
Desde aquel día, Plumb comienza sus conferencias preguntando a su audiencia: ¿Quién empacó hoy tu paracaídas?
Esa es la misma pregunta que hoy debemos realizarnos: ¿Quién empacó nuestro paracaídas? ¿Estás empacando el paracaídas de alguien?
Muchas veces vemos a la gente, familiares, compañeros del trabajo, hermanos de la iglesia, amigos, conocidos del barrio y simplemente apenas los saludamos sin tener en cuenta que ellos podrían estar empacando nuestro paracaídas. Sus oraciones podrían ser las que cada día nos estén salvando de situaciones inesperadas.
¿Cuántos paracaídas empacaste hoy? Recuerda que la responsabilidad que se nos ha dado es enorme. En 1 Timoteo 2:2 encontramos que debemos interceder por nuestras autoridades, en Job 42:8 vemos cómo la oración de éste hombre por sus amigos obró a favor de ellos y podemos encontrar muchos ejemplos más.
“En cuanto a mí, ciertamente no pecaré contra el Señor al dejar de orar por ustedes. Y seguiré enseñándoles lo que es bueno y correcto”. 1 Samuel 12:23 (NTV)
¿Listo para seguir empacando paracaídas? Dios nos ha confiado la vida de muchas personas y es nuestra responsabilidad que sus paracaídas siempre estén listos.
Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

martes, 24 de octubre de 2017

CORAZÓN HERIDO.



Un corazón herido no sólo es el resultado de un fracaso en el noviazgo o matrimonio, sino también es causa del abandono de un padre, una madre, de un amigo, de un hijo o alguien que formó parte importante de nuestra vida.

Muchos consideran que el tiempo es la mejor medicina para las heridas del corazón, pero resulta que es todo lo contrario, pues una lesión que no es atendida como es debido y en el tiempo indicado, solamente empeorará.

Es fácil detectar una herida física, pues basta con verla, pero ¿qué hacer con las internas que no se pueden ver y que si no son atendidas podrían causar grandes enfermedades espirituales como el odio o la amargura? No hay médico que las pueda atender, solamente Dios está capacitado para sanar esas heridas que no se ven “Él sana a los de corazón quebrantado y les venda las heridas.” Salmos 147:3 (NTV).

Quienes conocen del dolor que siente cuando alguien lastima su corazón saben muy bien que el tiempo y la quietud no son la respuesta a su dolor, pues el tiempo da paso a los recuerdos y hoy muchos se encuentran en esa situación, preguntándose ¿Quién fue el culpable? ¿Yo destruí todo? ¿Por qué me abandonó? ¿Ya no me amaba? ¿Qué hice mal?

Si en este momento estás experimentando el dolor de una herida en el corazón, acude a la única persona que puede sanarte, “El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón; él rescata a los de espíritu destrozado” Salmos 34:18 (NTV).

No te permitas seguir viviendo en el pasado, no te condenes porque te equivocaste y no dejes que la culpa o el dolor te hagan buscar remedios momentáneos que con el tiempo podrían empeorar tu herida, por ejemplo: una relación apresurada, un vicio o un mal hábito que  no te ayudarán a sanar tu corazón.

Si solamente te sometes a remedios momentáneos para calmar tu dolor, recuerda que tienen un tiempo de efecto, pasado ese lapso el dolor volverá y será aún más intenso.

Hoy Dios quiere atender las heridas que tienes y desea restaurar tu corazón, “El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos” Lucas 4:18 (RVR1960)

¿Quieres que Dios sane tu corazón?


Judith Quisbert
CVCLAVOZ

EL ÚLTIMO ÍDOLO.



En un  momento de su ministerio, Jesús tuvo un encuentro con un joven judío muy rico que además  de ser un hombre principal, perteneciente a una familia noble, también llevaba una vida moral ejemplar. Quizá podríamos decir que era alguien agradable, ya que solo al mirarlo, Jesús lo amó. Sin embargo, a pesar de tener tantas buenas cualidades, el joven estaba consciente que le faltaba algo. En su corazón seguía habiendo un vacío que no podía ser llenado con ninguna de las cosas que había alcanzado hasta ese momento de su vida, entonces le preguntó a Jesús:

“―Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? ― ¿Por qué me llamas bueno? —Respondió Jesús—. Nadie es bueno sino solo Dios. Ya sabes los mandamientos: “No cometas adulterio, no mates, no robes, no presentes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre”. ―Todo eso lo he cumplido desde que era joven —dijo el hombre. Al oír esto, Jesús añadió: ―Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme. Cuando el hombre oyó esto, se entristeció mucho, pues era muy rico. Al verlo tan afligido, Jesús comentó: ¡Qué difícil es para los ricos entrar en el reino de Dios!” Lucas 18:18-24 (NVI).

Al instante Jesús pudo detectar en su alma un ídolo invisible que lo estaba bloqueando espiritualmente y no le permitía tener esa paz que deseaba y menos alcanzar la salvación.

De la misma forma Dios quiere que hallemos y destruyamos a esos pequeños ídolos que están afectando a nuestras vidas.

Al igual que este joven, no esperes recibir la aprobación de Dios y que Él te diga que estás en el camino correcto, cuando sabes que hay algo que te falta cumplir, y que  no se refiere a las buenas obras o méritos, sino a "quitar". Tal vez tu ídolo no sea algo palpable, puede tratarse del orgullo o una falta de perdón, etc. que se hallan escondidos en un rincón de tu corazón, convirtiéndose en obstáculos por el resto de tu vida. Recuerda que no es posible ser un discípulo de Jesús e intentar vivir la vida a nuestra manera, es necesario elegir entre las dos opciones.

“Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.” Mateo 6:24 (NVI)

El joven rico había entendido perfectamente lo que Jesús le estaba pidiendo para ser un seguidor suyo, y lo rechazó. Decidió quedarse con sus "muchas posesiones" en lugar de Cristo.

Pude que estés en una situación similar, donde es necesario decidir el abandonar a ese pequeño gran ídolo para que tu alma quede libre y puedas servirle a Dios sin reservas.

¿Estarías dispuesto a hacerlo?


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

miércoles, 18 de octubre de 2017

ORACIÓN RESPONDIDA.



Un pobre anciano necesitaba unas gafas y no podía comprarlas. Entonces se dedicó a pedirlas a Dios en oración.

Cierto día, yendo por la calle, al final del día, chocó contra un caballero quien le dijo:

  - Pero… ¿Es que no ve por dónde anda?
  - Apenas, señor… y perdónenme. Es que necesito unas gafas, pero no puedo comprarlas – contestó el anciano como hablando consigo mismo.

El caballero, tomándole por el brazo, le contestó:

  - ¿De verdad? Pues ahora mismo acabo de oír la voz de Dios ordenándome que vayamos los dos a comprar unas.

Dios nunca dejará de responder nuestras oraciones, quizás no lo haga de la forma que esperamos y su respuesta venga de personas que ni conocemos, pero sin duda alguna va a responder, igual que lo hizo con el profeta Elías, quien fue alimentado por cuervos en el arroyo de Querit.

No te preocupes tanto por la forma en la que Dios responderá, no te desgastes en eso y confía en que lo Él hará.

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7 (NTV)

No importa cuán grande sea tu necesidad ni lo difícil que sea tu problema, Dios no conoce de imposibles, puede darte aquello que necesitas y mucho más.

Debes cuidar de tener tu corazón dispuesto a  escuchar la voz de Dios, pero no sólo para recibir algo de Él, sino de  para que también puedas ser un instrumento en sus manos y responder a las oraciones de los demás, Dios podría usarte para bendecir a otros.

No permitas que los problemas te cieguen o te roben la paz, Dios tiene una respuesta perfecta para suplir tu necesidad y llegará de la forma y en el momento que menos lo esperes, pero nunca tarde.


Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

martes, 17 de octubre de 2017

APRENDE A PERDONAR.



José recorrió un largo camino, desde ser aquel adolescente orgulloso hasta llegar a ser un líder humilde que experimentó la mano de Dios sobre su vida y sus circunstancias. Fue un aprendizaje doloroso y difícil pero con grandes recompensas. (Génesis 45)

Si recordamos la historia, debemos mencionar que sus hermanos le tenían envidia por ser el favorito de su padre, al extremo de venderlo a unos comerciantes y dar como explicación (a su padre) que había sido devorado por los leones. Más adelante, pasó a ser propiedad del Jefe de guardia del palacio, fue acusado falsamente por la esposa de Potifar, lo encerraron en la cárcel por un buen tiempo, pero después lo mandaron a llamar para revelar el sueño de faraón y por los buenos resultados que dieron sus consejos, fue nombrado como su mano derecha.

Tal vez, ése era el mejor momento de José, después de haber atravesado por tantos obstáculos llegó el tiempo de disfrutar la abundancia, el poder y la confianza de los que estaban a su alrededor; aparentemente todo estaba bien. Pero cuando la sequía llegó a la tierra de Jacob, sus otros hijos tuvieron que ir a Egipto por alimento para no morir de hambre. Ellos no sabían lo que había pasado con José después de haberlo vendido, mucho menos que sería él quien los atendería en nombre del Faraón. José, en medio de su felicidad, aún recordaba con dolor la actitud de sus hermanos para con él, y cuando los tuvo en frente reaccionó contra ellos, hizo esconder unas copas de oro en las bolsas donde había alimentos que Egipto les había dado para la subsistencia de su familia.

Al suceder esto sus hermanos, además de negarse, pidieron perdón, pero José insistía con su plan de venganza. Les dijo que de ninguna manera serían perdonados. Solamente lo haría si mandaban a buscar al más pequeño de sus hermanos (Benjamín). José había vuelto a su pasado, sus heridas habían sido abiertas y cuando llegó el momento de enfrentar la realidad, sólo pensó en hacerlos pagar por lo que le hicieron.

Tal vez fuiste lastimado profundamente y haz estado esquivando miradas con esa persona que hirió tu corazón ¿Hasta cuándo piensas seguir huyendo? O tal vez, te has visto tentado a cobrar venganza ¿Estás seguro que esa es la mejor salida para sentir alivio? No te engañes, si en verdad quieres ser libre de las garras de la amargura ¡Aprende a perdonar! E independientemente de la gravedad del conflicto, toma la iniciativa. No esperes que las personas que te fallaron vengan a ti para pedirte perdón, tal vez no lo hagan nunca, por ello, sé tú quien dé el primer paso a la reconciliación y así podrás permitirle a Dios formar su carácter en tu vida en cada situación que se te presente.

José entendía que todo lo que había pasado tenía un propósito, y el mismo que se estaba cumpliendo ese momento en su vida. Después de hacer pasar por momentos de desesperación a sus hermanos, decidió perdonarlos y junto a su padre vivieron en la tierra que fue próspera mientras él gobernó. Finalmente, el que había sido maltratado, inició la reconciliación.

No permitas que el rencor y la amargura  se enraícen en tu vida, toma el ejemplo de José e inicia la reconciliación con aquellos que te lastimaron.

“Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.” Efesios 4:32


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

lunes, 16 de octubre de 2017

ETERNA FIDELIDAD.



En ocasiones los padres hacen promesas a sus niños pequeños y no las cumplen, puede ser que se comprometieron solamente para salir del apuro, se les presentó algún inconveniente o se olvidaron. Esto puede hacer que ya no sean fiables.

Una de las características de Dios es su fidelidad, Él sí cumple a cabalidad sus promesas a pesar de todo, pues es propio de su carácter, lo dice 2 Timoteo 2:13 (NVT) “Si somos infieles, él permanece fiel, pues él no puede negar quién es.”

Dios nunca olvida, no falla, no abandona, jamás es infiel a lo que ha dicho. Ten por seguro que cumplirá cada palabra que está registrada en las Escrituras.

Si el simple hecho de cumplir con una promesa te hace una persona fiable, alguien en quien se puede confiar, cuánto más debemos creer en el Señor, en su Palabra y en su amor que no ha cambiado ni ha defraudado a nadie. Él, a pesar de nuestros errores, no nos desecha, por el contrario, nos da una nueva oportunidad para levantarnos: “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.” Filipenses 1:6 (RVR1960)

Tal vez te alejaste de Dios por algún motivo y quieres volver, pero crees que no te recibirá ¡Confía en Su Palabra!  “Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.”  Isaías 1:18 (RVR1960

Quizás estás pasando alguna situación complicada en tu vida y no ves ninguna salida, te animo a creerle y aferrarte a la esperanza que te da su Palabra: “Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?” Números 23:19 (NVT)

Dios es fiel en todo, se puede confiar plenamente en sus promesas pues hasta ahora nadie ha sido defraudado, así que busca la respuesta a tu situación en Él.

¡Su fidelidad es eterna!


Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

jueves, 12 de octubre de 2017

LIMPIA EL INTERIOR.


Las cucarachas viven en una amplia diversidad de ambientes ya que se adaptan con mucha facilidad, pero normalmente se los encuentra en lugares cálidos y oscuros, donde la hembra puede colocar hasta 20.000 huevos convirtiéndose rápidamente en una plaga.

Una curiosidad en torno a este insecto es que tienen una resistencia superior a la radiación nuclear en comparación con otros seres vivos.

La razón es que la radiación actúa principalmente sobre las células del cuerpo que forman los órganos, los tejidos, los músculos y la piel. En humanos la división celular es constante, pero en cucarachas sólo una vez por semana ya que tienen un organismo muy simple, de modo que es más difícil que se vean afectadas por alguna emanación nuclear.

En caso de que este insecto se haya convertido en una plaga, lo más recomendable es llamar a un especialista para que se ocupe de exterminarlos, pero si se trata de una invasión menor, se pueden eliminar sólo con un insecticida. Sabemos que la limpieza exterior es importante, pero la Palabra de Dios también habla del interior.

“Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.” 2 Timoteo 2:21 Versión Reina-Valera 1960 

La Biblia menciona la limpieza espiritual porque a Dios le interesa mucho la santidad de sus hijos, pero también hay un énfasis en mantener limpia la mente. Mateo 5:21-30, dice que odiar a alguien es como haberlo asesinado y codiciar a una mujer es como haber adulterado con ella.

Esto se debe a que los pensamientos son la forma en la que se inician las acciones y Dios se enfoca en atacar el problema de raíz cortando cualquier motivo de pecado. Sin embargo, existen pensamientos que son difíciles de superar igual que algunas cucarachas o plagas.

Muchas veces es un recuerdo de alguien muy querido que ya no está, el dolor por un suceso traumático, palabras hirientes que hacen eco en el interior, pornografía consumida, odio o resentimiento, etc. En realidad existe una lista interminable de pensamientos que podrían desembocar en un pecado.  

La Biblia dice que Dios conoce la mente y el corazón del hombre, por lo tanto Él se convierte en el especialista para ayudarnos a eliminar esa plaga que parece que no quiere irse de la mente con nada.

Salmos 139:2 dice: “Tú conoces todas mis acciones; aun de lejos te das cuenta de lo que pienso.” 

Así como ocurre con un experto en control de plagas, a quien un cliente puede llamar y hablarle con franqueza sobre el problema que tiene, de la misma manera podemos conversar con Dios para que nos ayude a superar cualquier pensamiento que esté ensuciando y causándole daño a nuestra vida.

No esperes más, Él está a la distancia de una sola frase: ¡Señor, ayúdame!


Héctor Colque
CVCLAVOZ

miércoles, 11 de octubre de 2017

¿ERES UN BUEN EJEMPLO?

Cierta familia estaba haciendo los preparativos para la boda de su hijo mayor. La pequeña de la familia, de 5 años, oyendo las conversaciones, preguntó a su madre:

  -  Mamá, ¿Qué dicen los novios cuando se casan?
  -  Se prometen amarse, respetarse, ser siempre amables y cuidar por la felicidad el uno del otro.

La niña, que había visto muchas escenas desagradables entre sus padres, reflexionó un momento y dijo:

  -  Entonces mamá, ¿Verdad que tú y papá nunca se han casado?

Esta anécdota no sólo sirve como reflexión para los matrimonios y la relación que existe en la pareja, sino que nos lleva a pensar en el ejemplo que cada uno de nosotros da con su conducta.

¿Tu comportamiento es acorde con lo que  dices? ¿Cómo te comportas en tu casa, el trabajo, la escuela, o con tus amigos?

El consejo del apóstol Pablo para Timoteo se aplica a todos y no solamente a los jóvenes: 

“No permitas que nadie te subestime por ser joven. Sé un ejemplo para todos los creyentes en lo que dices, en la forma en que vives, en tu amor, tu fe y tu pureza”.  1 Timoteo 4:12 (NTV)

El ser un ejemplo en todas las áreas de nuestras vidas es una responsabilidad que tenemos todos, no olvidemos que somos libros abiertos que la gente lee y aquello que hagamos quedará más grabado en su memoria que todos los discursos o palabras bonitas que hayamos pronunciado.

En Colosenses 4:5-6 Pablo deja  otro consejo útil para todos nosotros:

“Vivan sabiamente entre los que no creen en Cristo y aprovechen al máximo cada oportunidad.  Que sus conversaciones sean cordiales y agradables, a fin de que ustedes tengan la respuesta adecuada para cada persona”. Colosenses 4:5-6 (NTV)

Si no tuvieras la posibilidad de hablar con otros y fueras juzgado sólo con base  a tus actos, ¿Qué diría la gente de ti? ¿Qué es lo que ven en ti? ¿Eres un buen ejemplo?

Hoy es un buen día para cambiar, para empezar a vivir de la forma en la que quieres ser recordado, para ser un ejemplo. Pídele a Dios sabiduría y dominio propio para poder conducirte de manera que seas un ejemplo vivo del amor de Dios.


Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

martes, 10 de octubre de 2017

BUENAS DECISIONES.


Cierto día un empleado platicaba con su jefe y le dijo:

- Y dígame ¿Cómo es que ha logrado su éxito?
- Lo resumo en dos palabras: Buenas decisiones –respondió su jefe

A diario debemos tomar decisiones, unas son más determinantes que otras pero al final son elecciones que tendrán consecuencias buenas o malas en nuestras vidas.

Todos los días decidimos, sobre lo que vamos a comer, vestir, a donde ir, en que horario, etc. quizás estas situaciones son fáciles de elegir pero hay cuestiones que deben ser manejados con mucho cuidado porque pueden marcar nuestra vida para siempre.

La pregunta que ahora surge es ¿Cómo tomar decisiones que agraden a Dios? ¿Cómo sé si estoy haciendo lo correcto?

Veamos algunos consejos para tomar decisiones correctas:

Ora por dirección: Resulta fácil decidir guiados por nuestras propias razones y creencias y olvidamos que de Dios provienen la sabiduría e inteligencia, sin su ayuda podemos involucrarnos en situaciones peligrosas e incorrectas, Proverbios 28:26 dice: “Los que confían en su propia inteligencia son necios, pero el que camina con sabiduría está a salvo”(NTV).

Aplica los principios bíblicos: La Biblia es un manual de instrucciones para todo hijo de Dios, Salmos 119:105 dice: “Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino” (NTV) meditar en la palabra y decidir conforme a lo que dice es una forma sabia de elegir correctamente, recuerda que si algo de lo que deseas va contra los principios bíblicos no es lo que Dios quiere para ti.

Pide consejo: Quizás un buen consejo no determine tu decisión pero si puede guiarte a tomar el mejor camino para lograr aquello que anhelas, no te rehúses a buscar guía en aquellas personas que tienen mayor experiencia,   Proverbios 24:6 dice: “Así que, no vayas a la guerra sin consejo sabio;  la victoria depende de que tengas muchos consejeros” (NTV).

Una vida llena de gozo y satisfacción es el resultado de las buenas decisiones.

¿Quieres tomar decisiones sabias? 

Judith Quisbert
CVCLAVOZ