lunes, 28 de agosto de 2017

¿Vale la pena arriesgarlo?

 

“Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.” Génesis 25:34 (RVR1960)

Nos cuenta la Biblia que Jacob compró la primogenitura de su hermano Esaú por un plato de lentejas ¿Te imaginas lo que es vender los derechos de ser hijo mayor por un plato de comida? Al leer esta historia me pareció mentira que alguien tuviera tanta hambre como para hacer eso.

Tanto el Antiguo testamento como el nuevo nos dicen que Esaú lloró amargamente este acto impulsivo; por su decisión parece haber sido una persona a la que le resultaba difícil considerar las consecuencias de sus actos, reaccionaba a la necesidad del momento sin percatarse de lo que estaba arriesgando para satisfacer esa necesidad.

“Mira, ¡me estoy muriendo de hambre! —Dijo Esaú— ¿De qué me sirven ahora los derechos del hijo mayor?” Génesis 25:32 (NTV).

Y cuando trató de recuperar la primogenitura y la bendición era demasiado tarde. Las había negociado por una satisfacción instantánea… “¿Pero acaso tienes una sola bendición? Oh padre mío, ¡bendíceme también a mí! —le rogó Esaú. Entonces Esaú perdió el control y se echó a llorar.” Génesis 27:38 (NTV)

Tal vez en estos días estás siendo tentado a dar cualquier cosa por lo que crees necesitar en este preciso momento ¡Ten cuidado! Y más si se ve involucrada tu familia, tu esposa, tu integridad y aún tú alma. No renuncies a la bendición que Dios te dio, porque otra persona podría tomar lo que rechaces.

Recuerda que cada decisión conlleva una consecuencia ya sea positiva o negativa. La próxima vez cuando la tentación pase por tu mente, antes de hablar y actuar piensa si en verdad vale la pena arriesgar lo que tienes por una necesidad momentánea.

¡No cometas el mismo error que Esaú, las consecuencias pueden ser irrevocables!

Dios ha diseñado grandes planes y tiene muchas bendiciones para todos sus hijos, perderlas por un plato de lentejas no vale la pena.


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

martes, 22 de agosto de 2017

¡NUNCA TE DEJARÉ!

Los grafitis son considerados como arte urbano, en muchos lugares encontramos paredes con este tipo de pinturas; en mi ciudad ocurre lo mismo y  una frase que llamó mi atención fue la siguiente “Nunca te dejaré” probablemente fue un mensaje de una persona enamorada.

Quizás el texto “Nunca te dejaré” en esa pared no haya sido para ti, pero Dios te dice las mismas palabras a través de este versículo “Yo seré su Dios durante toda su vida; hasta que tengan canas por la edad. Yo los hice y cuidaré de ustedes; yo los sostendré y los salvaré” Isaías 46:4 (NTV).

A veces cuando pasamos momentos difíciles como: enfermedades, la pérdida de un ser amado, problemas económicos, familiares, sentimentales, etc. pensamos que Dios nos ha abandonado y nos ha olvidado y es en ese momento cuando surgen muchas ideas equivocadas que nos llevan a la angustia, tristeza y hasta la rebeldía, llegando incluso a dudar de la existencia de Dios.

Pero debes recordar que en esos momentos de mayor dolor Dios está contigo para ayudarte, sostenerte y darte aliento, quizás dudes de su presencia en medio del tiempo difícil porque te encuentras solamente mirando lo grande que es tu problema pero eso no significa que Dios no está ahí.

El Señor responde al llamado de auxilio de sus hijos, “El Señor está cerca de todos los que lo invocan, sí, de todos los que lo invocan de verdad” Salmos 145:18 (NTV), búscalo y lo encontrarás.

Él estuvo contigo incluso antes de que estuvieses en el vientre de tu madre y promete estar contigo hasta el fin de tus días. 

Recibe la promesa de Dios ¡El jamás te dejará!

martes, 15 de agosto de 2017

Siendo pecadores, él nos ama.

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.” Romanos 5:8

Había una vez un puente que atravesaba un gran río. Durante la mayor parte del día el puente permanecía con ambos carriles en posición vertical para que los barcos pudiesen navegar libremente. Pero a determinada hora, los carriles bajaban colocándose en forma horizontal con el fin de que los trenes puedan cruzar el río.

Un hombre era el encargado de operar los controles del puente desde una pequeña choza que estaba ubicada al lado del río. Una noche, el operador estaba esperando el último tren para activar los controles y poner al puente en posición horizontal; vio a lo lejos las luces del tren y esperó hasta que estuviese a una distancia prudente para bajar los carriles del puente. Cuando advirtió la cercanía del tren, se dirigió a la cabina de control donde horrorizado descubrió que los controles no funcionaban correctamente y que el seguro que sujetaba la unión entre los carriles ya colocados en forma horizontal se malogró.

Existía el peligro de que con el peso del tren, el puente no podría mantenerse firme pues los carriles tambalearían y ocasionarían que el tren se estrellara directamente en el río.

El tren traía muchos pasajeros a bordo por lo que muchas personas morirían inmediatamente en el accidente. Había que hacer algo. El operador abandonó rápidamente la cabina de control, cruzó el puente para dirigirse al otro lado del río para accionar una palanca manualmente, la cual sostendría los dos carriles del puente. El  hombre tendría que bajar la palanca y sujetarla en dicha posición con mucha fuerza hasta que el tren pasara el puente. Muchas vidas dependían de la fuerza de este hombre.

Fue entonces cuando escuchó un sonido que provenía muy cerca de la cabina de controles y que hizo que se le helara la sangre. "Papi, ¿Dónde estás?", escuchó repetidas veces. Su hijo de tan sólo cuatro años de edad estaba cruzando el puente para buscarlo. Su primer impulso fue gritar "corre, corre" pero se dio cuenta que las diminutas piernas de su pequeño jamás podrían cruzar el puente antes de que el tren llegase. El operador casi soltó la palanca para correr tras su hijo y ponerlo a salvo, pero comprendió que no tendría suficiente tiempo para regresar. Tenía que tomar una decisión: la vida de su hijo o la vida de todas aquellas personas que estaban a bordo del tren. La velocidad con que venía el tren evitó que los miles de pasajeros que venían en él se diesen cuentan del diminuto cuerpo de un niño que había sido golpeado y arrojado al río por el tren. Tampoco fueron conscientes de los sollozos y dolor de un hombre que había sostenido la palanca y mucho menos vieron a ese hombre destrozado que caminaba en dirección a su casa a decirle a su esposa, que su único hijo había muerto brutalmente.

Para que todas esas personas que viajaban en el tren se salvaran tuvo que morir un niño contemplado por un Padre destrozado por el dolor. De la misma manera, Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16 (NTV)

Aunque no todos lo vimos morir, Jesús vino a rescatarnos, murió y resucitó al tercer día para redimirnos con su sangre del pecado (Efesios 1:7) Si hasta hoy no valoraste este gran sacrificio, te animo a que puedas hacerlo este día, porque lo que hizo Jesús por ti y por mí es la mayor muestra de amor que podrás ver.

Oremos:
Dios amado, gracias por tu amor y por todo lo que has hecho por mí, perdóname si hasta hoy he corrido por la vida sin tener en cuenta tu sacrificio. Reconozco que muchas veces te he ignorado y no he valorado tu sacrificio. Por favor entra en mi vida y toma control de todo mi ser. Me rindo ante ti, mi Señor y Salvador.


Diego Jora
CVCLAVOZ

miércoles, 9 de agosto de 2017

¿SOBRE QUÉ ESTÁ POSADA TU FE?

Se cuenta que cuando Faraday, famoso físico y un hombre de gran talento, se hallaba cercano a la muerte, le preguntaron:
       - ¿Cuáles son sus teorías ahora?

       - Teorías no tengo; estoy descansando sobre seguridades - Respondió, citando 2 Timoteo 1:12 “… porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”.
¿Puedes responder lo mismo ante una circunstancia adversa? ¿Dónde o en quién está tu seguridad?

La vida y todo lo que podemos obtener en ella o poseer, son cosas pasajeras, nada puede darnos la seguridad que necesitamos ante las adversidades, sólo Dios puede ser nuestra fortaleza y la Roca inconmovible sobre la que podemos pararnos.

Tu familia, salud, posesiones, trabajo, todo puede desaparecer en cuestión de días, horas o segundos y si tu confianza está depositada en esas cosas, habrás perdido todo junto con ellas. Sin embargo, si tu seguridad está puesta en Dios, no hay problema que pueda derribarte y aunque no entiendas lo que estás viviendo, puedes creer que sus planes son mejores que los tuyos.

“Como nos dicen las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será avergonzado»”. Romanos 10:11 (NTV)

Recuerda que Dios siempre cumple sus promesas y que no hay nada imposible para Él. Las pruebas y los problemas son temporales y Dios nunca dejará avergonzado a quienes en Él confían y guardan sus mandamientos.

No importa cuáles son tus circunstancias, solamente confía en que Dios es tu ayudador,  Salvador, tu proveedor, tu defensor,  quien te sostiene y jamás ha fallado ni lo hará; y si llega gente queriendo desanimarte, solamente di:  “Yo sé a quién he creído”.
Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

 

El pasado es pasado.

Robert E. Lee, un general que participó en la guerra civil de los Estados Unidos, fue a visitar a una amiga que vivía en otro estado; llegó a la casa y ella comenzó a mostrarle lo que quedaba de un árbol grande que había resultado dañado por los bombardeos durante la guerra. La mujer empezó a recordar lo que había sucedido y comenzó reclamar y expresar palabras de odio por lo vivido en ese tiempo, entonces el Sr. Lee le dijo: “Córtalo, y déjalo en el pasado”.

Al igual que esta mujer hoy muchos están atrapados en su pasado y el general de la historia nos da un valioso consejo: “Córtalo, y déjalo en el pasado”.

Isaías 43:18 dice: “Pero olvida todo eso; no es nada comparado con lo que voy a hacer” (NTV). Dios hoy te dice que dejes el pasado donde pertenece.

Una mala decisión, una reacción equivocada, una acción vergonzosa pueden formar parte de tu pasado, pero eso depende de ti, tú eliges si deseas vivir cargando con tu equivocación o si la sueltas, con la confianza de que Dios tiene planes mejores para ti.

Sabemos de varios personajes en la Biblia que hicieron malas decisiones pero pudieron sobreponerse.
    - Moisés, mató a un egipcio y por causa de esto huyó al desierto pero Dios lo usó para liberar a su pueblo.
    - Jacob, engañó a su familia tomando el lugar de su hermano, pero Dios lo bendijo y le dio un nuevo nombre.
    - David, adulteró y asesinó, pero Dios lo restauró y llegó a ser un hombre conforme a su corazón.
    - Pablo, antes de ser apóstol era Saulo un asesino de cristianos, pero Dios lo transformó y fue usado grandemente.

En realidad a Dios no le interesa lo que hiciste, lo que le importa es cuán arrepentido estás y si estás dispuesto a volver a comenzar. Estos hombres de Dios que hoy están registrados en la Biblia, si bien tomaron decisiones equivocadas y sus acciones fueron vergonzosas, no se quedaron lamentándose y condenándose, comprendieron y experimentaron el poder del perdón de Dios.

Posiblemente te hayas equivocado muchas veces y piensas que lo que hiciste fue tan malo que no tienes perdón, pero recuerda que Dios es misericordia, amor y perdón y te rescató y con ello te dio una nueva oportunidad, “Pues él nos rescató del reino de la oscuridad y nos trasladó al reino de su Hijo amado, quien compró nuestra libertad y perdonó nuestros pecados”  Colosenses 1:13-14 (NTV).

¿Seguirás viviendo en tu pasado? 

Judith Quisbert
CVCLAVOZ

lunes, 7 de agosto de 2017

No te rinda ni retrocedas.

 
“Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan presente la gran recompensa que les traerá! Perseverar con paciencia es lo que necesitan ahora para seguir haciendo la voluntad de Dios. Entonces recibirán todo lo que él ha prometido. «Pues, dentro de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin demorarse. Mis justos vivirán por la fe. Pero no me complaceré con nadie que se aleje». Pero nosotros no somos de los que se apartan de Dios hacia su propia destrucción. Somos los fieles, y nuestras almas serán salvas.” Hebreos 10:35-39. (NTV)

El Señor nos exhorta a no perder la confianza en Él, porque tiene una gran recompensa. Como dice: «Pues, dentro de muy poco tiempo, Aquel que viene vendrá sin demorarse.”

Sé que hay momentos dolorosos que nos llevan a perder la fuerza y el deseo de seguir luchando, donde creemos que todo está perdido y que nada tiene solución. A veces pensamos que lo mejor es rendirse y abandonar las esperanzas.

Esta historia que todos conocemos dice que Job perdió repentinamente toda su riqueza y lo más importante que tenía: sus hijos. Seguramente Job no sabía ni entendía qué estaba pasando en ese momento, todas las noticias que le llegaban eran malas; pero a pesar de eso seguía conservando su integridad. “Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.” Job 2:9 (NTV)

No sólo había perdido sus riquezas e hijos, sino también el apoyo y la ayuda de su esposa. No imagino lo doloroso que debe ser escuchar “muérete” de alguien que amas. ¡Qué terrible la situación de Job, perder todo y no tener apoyo de tus seres queridos es sumamente trágico!

Posiblemente te identifiques con la situación de Job y estás apunto de renunciar a todo. Los problemas son etapas que llegan a nuestra vida cuando menos los esperamos y muchas veces, a través de esas circunstancias,  satanás logra apartar a muchos cristianos de su fe.

Job no se dejó llevar por la situación ni sus sentimientos y dijo: “…¿Aceptaremos solo las cosas buenas que vienen de la mano de Dios y nunca lo malo?...” Job 2:10 (NTV) No preguntó nunca por qué le estaban ocurriendo esas cosas ni pensó en abandonar su fe en Dios. Al contrario, le dijo a Dios en oración cómo se sentía y puso su situación delante de Él.

Quizás piensas que todo acabó, que nada tiene sentido, y la única solución que encuentras es renunciar y volver atrás en tu propósito de caminar con Dios. Te animo a confiar en la palabra de Dios y en sus promesas. Declara en este momento con todo tu corazón, "El SEÑOR es mi fuerza y mi canto; ¡él es mi salvación! No he de morir; he de vivir para proclamar las maravillas del SEÑOR." Salmo 118:14,17. (NVI)

Job no quedó en la ruina para siempre, Dios lo bendijo con el doble de lo que tenía antes. No pienses en rendirte y darte por vencido, levántate en fe y sigue adelante. Dios te bendecirá con mucho más de lo que te imaginas. Se fiel y no retrocedas. «Pues, dentro de muy poco tiempo, ÉL vendrá.”

viernes, 4 de agosto de 2017

De lo malo a lo bueno.

No hay excusa para quedarse derrotado sin antes luchar; aunque muchas veces no tendremos el aliento o el apoyo de los demás tenemos un Dios poderoso que se interesa en nuestra vida y que está siempre para ayudarnos a ser mejores cada día.“…no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” 2 Timoteo 1:7 Lo bueno es que los hábitos malos pueden cambiarse con un poco de empeño y constancia. Para esto necesitamos auto disciplina, y si crees que no lo puedes lograr, ten presente esta palabra:

Entre los hábitos que se suelen ir adquiriendo están los buenos y los malos, estos  últimos suelen ser piedra de tropiezo en diferentes circunstancias, no sólo para uno mismo sino para los demás. Por ejemplo, las personas que no cepillan sus dientes después de las comidas son más propensas a sufrir de caries, o las que dejan las tareas para último momento suelen ser las que viven con más estrés y no solamente en sus trabajos sino también con sus familias.

Los hábitos son conductas repetidas regularmente y se adquieren, nadie nace con ellos. Cada persona suele moldear continuamente su forma de ser y de actuar de acuerdo a las influencias que recibe de su entorno.

Estos son algunos consejos que encontramos en la Biblia para vencer los malos hábitos:
       - El sueño es bueno porque te ayuda a descansar y a recuperar las fuerzas, pero no duermas más de lo que necesites, “Si te encanta dormir terminarás en la pobreza. ¡Mantén los ojos abiertos y tendrás comida en abundancia!” Proverbios 20:13 (NTV)
       - La flojera es enemiga del progreso: “Los perezosos ambicionan mucho y obtienen poco, pero los que trabajan con esmero prosperarán.”  Proverbios 13:4 (NTV)
       - No dejes de lado las advertencias, pues te hacen sabio “El sabio teme y se aparta del mal; Mas el insensato se muestra insolente y confiado.”  Proverbios 14:16 (RVR1960)  

       - Dios quiere lo mejor para ti, siempre busca su consejo “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar.” Proverbios 3:5-6 (NTV)

Te animo a que busques la respuesta que necesitas para  las luchas que enfrentas en la Biblia. Para superar alguna mala costumbre necesitarás esmero pero tendrás la dicha de ser la persona que Dios desea que seas.

¡Empieza hoy para ver resultados mañana!


Soraida Fuentes
CVCLAVOZ 

jueves, 3 de agosto de 2017

Dispuestos.

 
El Imperio Romano fue conocido por su poder, riqueza, arquitectura, política y organización social, pero sobre todo por el basto ejército que tenía. En ese entonces sólo ciudadanos con buena salud podían ser soldados. Además portar un uniforme constituía una atractiva oportunidad de fama, botín y gloria a costa de hacer un sencillo juramento: Dar la vida por el estado y por el emperador.

Como los requisitos eran mínimos, cualquiera se presentaba en los puestos de reclutamiento. Se dice que normalmente enrolaban cuatro legiones al año, cada una compuesta por al menos seis mil hombres, después habían otras sub divisiones para conservar el orden y mantener una jerarquía.

Al ingresar todos eran simples soldados, pero dependiendo de sus habilidades y destrezas podían subir de rango, de hecho los más exitosos y veteranos eran nombrados Pretorianos (grupo de guardias exclusivos del emperador). Además el estado Romano tenía las puertas abiertas para todos los que querían integrar su ejército;  Estas son algunas de las principales razones por las que muchos ofrecían libremente sus servicios.

Dios también hace un llamado para quienes quieran servir dentro de su reino.

“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” Isaías 6:8 Versión Reina-Valera 1960

Dios sigue ejerciendo autoridad absoluta sobre todo lo que ocurre en el planeta. Si bien Él podría impulsar su obra de Salvación por sí sólo, ha decidido que quiere trabajar junto a su iglesia. Sin embargo aun así nadie está totalmente obligado a ser un obrero y servir.

Muchos versículos en la Biblia hablan de la necesidad de tener un corazón dispuesto, pero a diferencia de los hombres que se ofrecían para pertenecer al ejército Romano, el llamamiento de Dios nunca prometió la posibilidad de tener fama, riqueza y gloria, tampoco tiene un esquema de posiciones en el que uno debe trepar para ser jefe, más bien el que quiere ser grande debe hacerse siervo del resto.

Hoy en día existen muchos soldados al servicio de Dios diseminados por todo el mundo y que trabajan arduamente sin la necesidad de reflectores o plataformas, ellos no buscan posiciones o riqueza, no quieren ser los primeros en un mundo de estratos sociales y niveles económicos. Su intención es servir de la misma manera que lo hizo Jesús, con amor y con sencillez de corazón.

Ese llamamiento comienza con una pregunta: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?” Y la única respuesta correcta es: “Heme aquí, envíame a mí.”


Héctor Colque
CVCLAVOZ 

miércoles, 2 de agosto de 2017

La paz de Dios.

 
Pensar y anhelar “paz” para muchos es un ideal irreal, pues el contexto en el que vivimos provoca miedo y desesperanza, quizás sea difícil e imposible lograrlo humanamente  pero como hijos de Dios sabemos que esto es posible.

“Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús” Filipenses 4:7 (NTV).

En nuestra propia fuerza y con nuestro esfuerzo no podemos alcanzar esta Paz, pues como dice su palabra solamente Dios puede darnos ese descanso.

Te preguntarás ¿Cómo puedo tener la paz de Dios?

    Ora.-  La oración es una necesidad, cuando pasas momentos con Dios puedes expresarle y confiarle lo que te aflige y te da temor y es ahí cuando encuentras esa paz y su presencia te dará la seguridad que necesitas, Santiago 5:13 dice: “¿Alguno de ustedes está pasando por dificultades? Que ore. (…) “(NTV).

    Confía.- Los problemas que estás enfrentando pueden ser tristes y difíciles y es en esos momentos en que debes mostrar confianza en que Dios te sostiene, “¡Tú guardarás en perfecta paz a todos los que confían en ti; a todos los que concentran en ti sus pensamientos! Confíen siempre en el Señor, porque el Señor dios es la Roca eterna” Isaías 26:3-4 (NTV).

    Entrega.- Como seres humanos no estamos capacitados ni preparados para sobrellevar problemas por ello es que muchos se rinden y se derrumban; si uno desea tener la paz, debe entregarle a Dios sus temores, problemas, sentimientos y todo aquello que le aflige, Mateo 11:28 dice: “Luego dijo Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso” (NTV).

Las muchas situaciones que enfrentamos a diario nos pueden quitar la paz y podemos pasarnos los días pensando en una solución inmediata o simplemente nos quedamos lamentando nuestra situación. Tal vez justamente ahora estás pasando esos tiempos, hoy quiero invitarte a disfrutar de la paz de Dios que permanece aún en medio de la tormenta.

“El SEÑOR le da fuerza a su pueblo; el SEÑOR lo bendice con paz.” Salmos 29:11