martes, 21 de noviembre de 2017

¡NO LO ESCONDAS!


Wolfgang Amadeus Mozart ha sido considerado como el mayor genio musical de todos los tiempos, desde muy pequeño mostró asombrosas facultades para la música, lo que le hizo diferenciarse de los demás como un niño prodigio. Tal vez no necesitaba esforzarse tanto para llegar a alcanzar sus sueños, pero  Beethoven sí y por tal razón, durante sus primeros años de vida, estuvo expuesto a una exigente formación musical por parte de un padre obsesionado en convertirle en «el nuevo Mozart». Tal  ambición, unida a un carácter impulsivo, ligado al alcoholismo, repercutió en la vida personal, académica y social de Beethoven.

Quizá este último, no nació con las mismas dotes que el primero, pero por un arduo trabajo y el impulso de su padre, llegó a ser uno de los más grandes de la historia musical. Sin duda había adquirido más habilidades de las que a un principio tenía y todo iba bien hasta que antes de cumplir los 30 años Beethoven se dio cuenta que comenzaba a tener problemas de sordera.  ¿Te imaginas lo que esto significa para alguien que dedicó toda su vida a la música? En un principio intentó disimular su enfermedad, pero llegó al  punto de no poder esconderla más, porque cada vez escuchaba menos, entonces prometió no darse por vencido, sino más bien, continuar con lo que había llegado a convertirse en su pasión.

No sé con cuál de estos dos personajes te identificas más, pero si Dios te ha confiado uno, dos o cinco talentos, debes trabajarlos y no esconderlos. Hemos sido diseñados con habilidades que van de acuerdo a nuestra capacidad y nuestra responsabilidad es usarlas para la edificación de su iglesia.

En la Parábola de los Talentos (Mateo 25:14-30) se ilustra la expectativa que Dios tiene  de que le saquemos el máximo provecho a lo que nos ha confiado.

¿Cuántos talentos tienes? Sean muchos o pocos, lo importante es que los pongas a trabajar y des el 100% de ti porque si los escondes, como dice la parábola, te será quitado lo que tienes y le será dado al que tiene en abundancia y, para colmo de males, se te expulsará a las tinieblas. Esto fue lo que sucedió con el tercer siervo.

Si aún no has descubierto tus dones, empieza por experimentar áreas de servicio en tu congregación, porque hasta que no estés envuelto en ellas no sabrás para lo que eres bueno y no importa la edad que tengas, nunca es tarde.

Si eres alguien que  conoce su lugar en la iglesia, pero el miedo a las críticas te impide a explotar al máximo tus dones, te animo a poner por obra lo que Dios te ha confiado. ¡No permitas que el temor silencie tu potencial para hacer a lo que estás llamado a hacer!

“Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.” Mateo 25:29 (RVR)




Ruth Mamani
CVCLAVOZ

¿TE DESVIASTE?


En el reinado de Josías, el pueblo de Judá había llegado demasiado lejos y el juicio tenía que venir sobre ellos. Cruzaron el límite reincidiendo en los mismos pecados, siendo rebeldes, adorando dioses ajenos y no había la posibilidad de recibir un aplazamiento de la sentencia, no había forma de escapar del  cautiverio al que Jehová los enviaría.

Si bien siempre se muestra a Dios como un alguien bueno, compasivo y amoroso, también debemos tener presente que es justo y celoso, en especial cuando nos desviamos hacia otros “dioses”, en Jeremías 2:13 dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.” Y  Jeremías 15:5-6 (NVI) indica: “¿Quién tendrá compasión de ti, Jerusalén? ¿Quién llorará por ti? ¿Quién se detendrá a preguntar por tu salud? Tú me has rechazado, te has vuelto atrás —afirma el Señor—…”

Hay palabras de confrontación que siempre debemos tomar en cuenta, para examinar nuestra vida, y en especial para enderezar nuestro andar, ya que hay pecados que cuando a su tiempo no los detenemos suelen ser tan frecuentes que perdemos la sensibilidad sobre ellos y creemos que no tendrán consecuencias en nuestras vidas.

Cuando Dios va dando sentencias sobre su pueblo también va exhortando a que se vuelvan a Él, “Por eso, así dice el Señor: «Si te arrepientes, yo te restauraré y podrás servirme…” Jeremías 15:19 Si eres confrontado de algún modo, cambia de dirección y retorna a Dios, ya que te espera para darte una nueva oportunidad.

¿Hay algún pecado que hace que te alejes de Dios? ¿Él es tu único Dios o tienes otros “dioses”? ¿Crees que estás con Él pero tu actuar dice lo contrario?

Hoy no es tarde para ponerte a cuentas con el Señor y empezar una nueva marcha hacia el camino correcto.


Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

PIENSA BIEN ANTES DE VOLVER ATRÁS.


A veces olvidamos que somos hijos de Dios y que nuestra ciudadanía no es terrenal sino celestial. “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.” Filipenses 3:20 (RVR1960)

Se supone que si amamos a Dios vamos a obedecer sus mandamientos y abandonar las cosas malas que hacíamos antes. (2 Corintios 5:17) Entonces, ¿Por qué sigues viendo y deseando las cosas del mundo?

Sodoma y Gomorra eran dos ciudades que serían destruidas por la ira de Dios. Lot y su familia eran los únicos candidatos para ser salvos de la ruina y escapar de esa ciudad: “¡Corran y salven sus vidas! ¡No miren hacia atrás ni se detengan en ningún lugar del valle! ¡Escapen a las montañas, o serán destruidos!” Génesis 19: 17 (NTV)

Las instrucciones de Dios eran específicas: no mirar hacia atrás y escapar por sus vidas. Pero la esposa de Lot no obedeció y se convirtió instantáneamente en una estatua de sal: “Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.” Génesis 19:26 (RVR1960).

Si Dios te sacó de un lugar de perdición es porque te ama y quiere lo mejor para ti. Su deseo es que te mantengas firme en la fe y no mires hacia atrás, porque si lo haces puedes querer volver allá.

La Biblia describe claramente lo que le sucederá a la persona que conoce a Dios y vuelve a su vida pasada: “Ellos escaparon del mal que hay en el mundo cuando conocieron a nuestro Señor Jesucristo, pero si son atrapados y dominados nuevamente por ese mal, terminarán peor que al principio. Hubiera sido mejor para ellos no haber conocido nunca el camino correcto, que haberlo conocido y luego apartarse del camino de la justicia. Con esa gente se cumple lo que dice el dicho: «El perro que vomita, regresa a su mismo vómito», y: «Aunque laven al cerdo, irá de nuevo a revolcarse en el barro»” 2 Pedro 2:20-22 (PDT).

¿Piensas volver atrás y alejarte del Señor? ¿Tú crees que el mundo te dará cosas mejores que Dios? ¿Abandonarás a Aquel que dio su vida por ti? Piensa y toma una decisión. Y si ya estás lejos del Señor, vuelve, Dios te ama y espera por ti.

Oremos:

Señor amado, te pido perdón por los pensamientos que tengo de rendirme y abandonarte. Por favor fortalece mi vida y lléname de tu Espíritu para resistir al diablo. No quiero alejarme de ti ni dejar que otras cosas ocupen el lugar que Tú te mereces en mi corazón, mi Señor y Salvador. Toma mi vida y haz tu voluntad conmigo, en el nombre de Jesús, amén. 


Diego Jora
CVCLAVOZ

ESPERAR.



Jacob fue uno de los patriarcas más importantes de la historia Judía. Siendo nieto de Abraham e hijo de Isaac, recibió como herencia varias promesas de Dios para todos sus hijos que luego se convertirían en las 12 tribus de Israel.

Uno de los momentos más sobresalientes de su vida fue cuando logró que su hermano Esaú le entregara su primogenitura y luego, con la ayuda de Rebeca su madre, logró engañar a su padre Isaac (ciego en ese momento) para ser bendecido con la promesa que Dios le hizo a Abraham de hacer de su descendencia una nación grande y fuerte. Esos eventos desencadenaron una serie de problemas familiares que incluso obligaron a Jacob a huir de su propio hogar.

Recordemos que muchos años antes, cuando Esaú y Jacob aún estaban en el vientre de Rebeca, Dios ya había designado al que sería primero entre ellos.

Génesis 25:23 dice: “Y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor.” Versión Reina-Valera 1960

Dios ya había elegido a Jacob como patriarca, pero todo se complicó cuando él y Rebeca decidieron involucrarse apresurando el cumplimiento de esa promesa.

Romanos 9:11-13 dice: “Y antes que ellos nacieran, cuando aún no habían hecho nada, ni bueno ni malo, Dios anunció a Rebeca: «El mayor será siervo del menor.» Lo cual también está de acuerdo con la Escritura que dice: «Amé a Jacob y aborrecí a Esaú.» Así quedó confirmado el derecho que Dios tiene de escoger, de acuerdo con su propósito, a los que quiere llamar, sin tomar en cuenta lo que hayan hecho.” Versión Dios Habla Hoy

La Biblia está llena de promesas: algunas como la salvación sólo necesitan que las aceptemos para recibirlas, otras exigen trabajo y dedicación, pero también están las que requieren paciencia para ver su cumplimiento. El llamado al ministerio o el tiempo de conversión de un ser querido por ejemplo.

Dios nos da la libertad de elegir entre esperar o tomar el control, esta segunda opción casi siempre requiere la manipulación de las circunstancias para ver que se cumpla lo que se espera, pero muchas veces sólo provoca calamidades.

Las promesas de Dios siempre traen satisfacción y paz para quien espera pacientemente. Habacuc 2:3 dice: “Aún no ha llegado el momento de que esta visión se cumpla; pero no dejará de cumplirse. Tú espera, aunque parezca tardar, pues llegará en el momento preciso.” 

Sigue orando pacientemente y confiando en su fidelidad.
 
Héctor Colque
CVCLAVOZ

martes, 14 de noviembre de 2017

SOLO UNO.


Hace un tiempo fuimos de paseo con un grupo de amigos, y en el trayecto tuvimos que cruzar un camino angosto; al borde se encontraba un barranco, por lo cual se debía tener mucho cuidado, era cansador e incómodo porque teníamos que llevar nuestras cosas con gran dificultad. Además, no podíamos ayudarnos puesto que sólo podía pasar una persona a la vez.

¿Has entrado a un lugar estrecho? Lo curioso es que el Señor nos pide que transitemos por un camino así.

La palabra de Dios dice: “Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.” Mateo 7:13-14 (RVR1960)

Cuando la Biblia dice: “angosto es el camino que lleva a la vida”, Jesús estaba explicando lo difícil que es ser cristiano en realidad porque requiere esfuerzo y lucha para cruzarlo. Por otro lado, sucede lo contrario con el camino ancho, puesto que este no necesita sacrificio ya que no tiene obstáculos y, si existen, puedes esquivarlos con facilidad.

Por último, es preciso considerar un aspecto fundamental en el camino angosto: “sólo uno puede caminar”, aunque estés con tus seres queridos no podrás pasar con ellos, dependerá de que cada uno acepte a Cristo en su corazón y decida seguirlo, porque la salvación es personal.

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” Juan 14:6 (RVR1960)

En esta oportunidad te animo a recordar a tus familiares, amigos o conocidos que no conocen a Jesús y orar por sus vidas, después ármate de valor para comenzar a  predicar, porque ¿cómo se salvarán si nadie les predica?


Shirley Chambi
CVCLAVOZ

¿Y TU RELACIÓN CON DIOS?


“Dios mío, mira en el fondo de mi corazón, y pon a prueba mis pensamientos. Dime si mi conducta no te agrada, y enséñame a vivir como quieres que yo viva.” Salmos 139:23-24 (TLA)

Vivimos en un mundo donde la preocupación por obtener cosas materiales y quedar bien con las personas, ya sean nuestros amigos o familiares, se ha vuelto una prioridad. Pero rara vez nos preocupamos por tener unos minutos a solas con Dios y quedar bien delante de Él. ¿Será que Dios no se merece que le busquemos en oración y le demos mayor importancia que a las personas?

Una pregunta que todos deberíamos hacernos y respondernos siendo sinceros con nosotros mismos es: ¿Cómo está mi relación con Dios y qué estoy haciendo para mejorarla?

Lastimosamente hay muchos que han descuidado su relación personal con Dios y poco a poco se han olvidado de su verdadera meta que es: “agradar a Dios”. Es tan triste ver a las personas que un día fueron grandes siervos y ahora están cómodos con las cosas terrenales, dejando de lado a Dios.

“Yo sé todo lo que haces, que no eres ni frío ni caliente. ¡Cómo quisiera que fueras lo uno o lo otro!; pero ya que eres tibio, ni frío ni caliente, ¡te escupiré de mi boca!” Apocalipsis 3:15-16 (NTV)

Solamente tú sabes cómo está tu relación personal con Dios, pero si estás consciente que necesitas de Él, no puedes pasarte el día relajándote y esperando que algo ocurra en tu vida. Identifica aquellas cosas que están impidiendo tu comunión con Dios, toma una decisión y consagra tu vida.

Es hora que te levantes y reflexiones sobre la importancia de Dios en tu vida. Si has cometido algún pecado, no tengas miedo y acércate al Señor. “Los que encubren sus pecados no prosperarán, pero si los confiesan y los abandonan, recibirán misericordia.” Proverbios 28:13 (NTV)

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Juan 1:9 (RVR1960)

Dios está dispuesto a perdonarte y levantarte sea cual sea tu condición. Él es un padre amoroso que ha estado esperando que vuelvas. Si te acercas al Señor recibirás su perdón y habrá una fiesta por ti. “…hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”  Lucas 15:10 (RVR1960)

Oremos: 

"Dios eterno, gracias por tu amor y misericordia. Gracias por hablar a mi vida y hacerme dar cuenta que te necesito, que sin ti no soy nada. Por favor examina mi vida y ayúdame a salir de aquello que me tiene atrapado, guíame y lléname de tu poder para salir en victoria. Te entrego mi vida para que la restaures y transformes, en el nombre de Jesús, amén."


Diego Jora
CVCLAVOZ

¿CLAMAS O RECLAMAS?



“Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?” Génesis 30:1-2 (RVR).

La historia de Raquel y Lea siempre me pareció interesante por sus grandes diferencias. Por un lado, Lea despreciaba a su hermana porque “Jacob amaba a Raquel”. Sin embargo, a Raquel no le resultaba suficiente el amor de su esposo, sino que envidiaba la herencia que Dios dejaba en Lea (los hijos) lo cual la llevó a reclamarle a Jacob hasta hacerlo enfadar. Al parecer, lo único que a ella le interesaba era tener hijos y de su corazón sólo salían palabras de reclamo. Imagino cómo pudo sentirse Jacob con las palabras hirientes que salían de los labios de su amada, tal vez llegó a pensar que todo el amor que le había profesado no significaba nada para ella.

Por otro lado, si observamos de cerca una historia similar, podremos darnos cuenta a quién nos parecemos. Se trata de Ana, la madre de Samuel, quien también anhelaba con todo su corazón tener un hijo: “E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.” 1 Samuel 1:11 (RVR).

La diferencia entre ambas mujeres (Raquel y Ana) radica precisamente en la actitud de sus corazones; mientras Ana clamó a Dios, Raquel reclamó a su esposo y mientras Ana pensaba dedicar su hijo  al servicio del Señor, Raquel lo anheló aun por encima de su propia vida.

Por su actitud cada una recibió su recompensa. Ana después de haber concebido a Samuel pudo tener más hijos, pero lo triste es que Raquel murió en el parto de su segundo hijo contrariamente a su petición “dame hijos o muero”, aquello que ella consideraba que era la vida, se convirtió en su muerte.

Es posible que estés atravesando por una gran necesidad espiritual, material y aun sentimental, por lo cual te ves tentado a actuar para que las cosas vayan a tu favor, pero al ver tu incapacidad reclamas en vez de ponerte de rodillas e implorar para que se haga la voluntad de Dios.

Por encima de toda situación, no reclames, sino ¡Clama! Porque esto es lo que El Señor espera de nosotros cuando estamos en Su Presencia. Si lo llamamos, no sólo contestará nuestra oración sino que promete revelarnos “cosas grandes y ocultas” que no podrían conocerse de otra manera, porque humanamente son inaccesibles.

No permitas que de tus labios salgan palabras de reclamo que sólo hieren el corazón de Dios, al contrario, aprende a clamar por su ayuda, porque Él siempre estará listo para responder a tus necesidades.

“Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.” Jeremías 33:3 (RVR)


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

viernes, 10 de noviembre de 2017

¿ERES REBELDE?



La rebeldía es la actitud de la persona que, desafiante, se niega a obedecer y opone resistencia a quien tiene autoridad sobre ella. Hoy en día, hay muchos padres que se lamentan por lo rebeldes que son sus hijos; a pesar de todo el esfuerzo, amor y sacrificio que han hecho para darles una mejor vida lo único que han recibido son dolores de cabeza, tristeza y decepción.

Así también actuamos cuando nos negamos a obedecer a Dios, nos portamos como esos hijos rebeldes, necios, orgullosos y malagradecidos. En esa actitud le damos la espalda y corremos tras nuestros caprichos, hacemos oídos sordos a Su voz y Su corrección en vez de ser disciplinados pues toda corrección es por nuestro bien.

Si a un padre le duele profundamente que su hijo no responda favorablemente cuando quiere guiarlo por un buen camino, ¿Cuánto más a Dios que hace todo para que nosotros no nos perdamos y permanezcamos bajo su cobertura?

En Isaías 1:2-3 Jehová se dirigió a su pueblo, que se había revelado en contra de Él, de esta manera: “¡Escuchen, oh cielos! ¡Presta atención, oh tierra! Esto dice el Señor: «Los hijos que crié y cuidé se han rebelado contra mí. Hasta un buey conoce a su dueño, y un burro reconoce los cuidados de su amo, pero Israel no conoce a su amo. Mi pueblo no reconoce mis cuidados a su favor».” (NTV)

¿Alguna vez has sido desafiante con Dios? ¿Te has negado a obedecerle y estás haciendo lo que a ti te parece? Pues bien, nuestro Padre que es Omnisciente (que  sabe o conoce todo) quiere ser quien te guíe para que tu vida sea un reflejo de su amor y su poder. 

Si reconoces que en alguna ocasión o tal vez hoy mismo estás siendo rebelde con Dios, que estás actuando a tu manera, puedes cambiar de dirección y volverte a Él; sólo es cuestión de pedirle perdón y comenzar a caminar bajo sus enseñanzas.

“¡Lávense y queden limpios! Quiten sus pecados de mi vista. Abandonen sus caminos malvados. Aprendan a hacer el bien. Busquen la justicia y ayuden a los oprimidos. Defiendan la causa de los huérfanos y luchen por los derechos de las viudas. »Vengan ahora. Vamos a resolver este asunto —dice el Señor—. Aunque sus pecados sean como la escarlata, yo los haré tan blancos como la nieve. Aunque sean rojos como el carmesí, yo los haré tan blancos como la lana. Isaías 1:16-18 (NTV)

¡Seamos hijos obedientes!


Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

jueves, 9 de noviembre de 2017

AUN POR EL MÁS PEQUEÑO.

Juan Falk era muy conocido por su amor a los niños que tenía bajo su cuidado, y se cuentan varios episodios muy curiosos de su vida. Uno de ellos relata que estaban cenando con unos niños y un muchacho hizo la oración usual: “Ven Señor, sé invitado a nuestra mesa y bendice lo que Tú nos has dado”.

Después de la oración, un pequeño de tres años dijo:
  • ¿Por qué el Señor Jesús no viene nunca? Le pedimos cada día que venga a comer con nosotros y nunca viene.
  • Hijo – dijo Falk – puedes estar seguro de que vendrá. Él nunca menosprecia nuestra invitación.
  • Pues cuando venga quiero que se siente en mi silla – dijo el pequeño.
Aún no había terminado de  pronunciar estas palabras cuando alguien llamó a la puerta. Era un muchacho pobre, que quería un lugar para pasar la noche. Falk lo hizo entrar y le dio la bienvenida; el pequeño le dio su silla y todos se disputaban el derecho de darle su plato, incluso uno se lamentaba de que su camita era demasiado pequeña para dormir con el forastero, quién lloró de  emoción al ver tantas atenciones.
Entonces el pequeño dijo a Falk:
  • El Señor Jesús no pudo venir porque estaba muy  ocupado, pero nos ha enviado a este muchacho pobre, ¿no es verdad?
  • Sí, pequeño – dijo Falk. Cada pedazo de pan, cada vaso de agua que damos a los pobres, enfermos o prisioneros en el nombre de Jesús, a Él se lo damos, pues dijo: “…Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí”. (Mateo 25:40 NVI)
Siempre tenemos la ocasión de ayudar a alguien, existe mucha gente en necesidad, pero a veces nuestro corazón se endurece y olvidamos que en muchas ocasiones Dios nos da una oportunidad para ayudar a otros, para mostrar su amor de forma práctica y hacernos partícipes de su obra.

Cuando alguien llame a tu puerta o se te acerque en la calle para pedir que lo ayudes, no le niegues un vaso de agua,  alimentos o quizás abrigo, recuerda que todo lo que hacemos, aún a los más pequeños, es por Jesús. 
No juzgues a la gente por su apariencia o situación, sólo Dios sabe cómo llegaron hasta ahí, mejor dale una mano y muéstrales el amor de Jesús.
Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

CUANDO TENGA TIEMPO.



¿Alguna vez conociste a un cristiano que parece tener el fuego de Dios en su corazón pero sus acciones son contrarias a lo que habla?
Una tristeza inmensa inundó mi corazón cuando oí de un joven creyente las siguientes palabras “Cuando tenga tiempo me ocuparé de Dios”, esta frase es común y, a la vez,  es una realidad dolorosa y triste.


Los afanes, los anhelos, metas y todo aquello que demandan tiempo y esfuerzo han tomado el lugar que le corresponde a Dios y hoy muchos jóvenes, adultos, niños e incluso familias completas han desplazado a Dios de sus vidas.
Colosenses 2:6-7 dice: “Por eso, habiendo recibido a Jesucristo como su Señor, deben comportarse como quienes pertenecen a Cristo, con profundas raíces en él, firmemente basados en él por la fe, como se les enseñó, y dando siempre gracias a Dios” (NTV)


Dios jamás obligará a nadie a orar, a congregar, a servir, a meditar en su palabra, a ser compasivos, etc. porque estas acciones son una pequeña muestra de amor y respeto por lo que hizo en nuestras vidas y también nos ayudan a hacer que nuestras raíces en la fe estén cada vez más firmes.
No podemos negar que tenemos responsabilidades y deberes pero no podemos dejar que nos consuman y por ende llegar a olvidar lo que realmente importa: “nuestra relación con Dios”.


Son muy comunes las razones que la gente utiliza para justificar su ausencia en las cosas del Señor ¿Has oído algunas de ellas? Mis hijos son pequeños, tengo mucho trabajo, tengo que estudiar, aún no me quiero comprometer y así podríamos elaborar una lista larga de excusas y todos estos pretextos se resumen en uno solo “No tengo tiempo”.


Tenemos un Dios perfecto y sabio a tal punto que nos creó con el tiempo necesario para hacer lo que debemos hacer  “Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo” Eclesiastés 3:1 (NTV), el asunto está en saber administrar este recurso valioso (tiempo) y también debemos aprender a priorizar.


Quizás en este tiempo has estado utilizando algunas de estas excusas para justificar tu alejamiento de las cosas de Dios y esto te ha llevado a dejar de lado tu fe, hoy quiero invitarte a pedirle perdón a tu Padre y a que nuevamente puedes darle el lugar que le corresponde en tu corazón y en tu vida
Dios necesita hijos comprometidos, responsables, decididos, constantes y valientes.


Judith Quisbert
CVCLAVOZ

lunes, 6 de noviembre de 2017

¡CIERRA LA PUERTA!



Entraron un macho y una hembra de cada especie, tal como Dios había ordenado a Noé. Luego el Señor cerró la puerta detrás de ellos. Génesis 7:16 (NTV)

Cuando Dios cerró la puerta nadie más pudo entrar, lo cual era necesario para acabar con la maldad de los hombres que habitaban la tierra. La gente que murió en el diluvio había tenido oportunidad de entrar en el arca, pero no la supieron aprovechar. De la misma manera, cuando sabemos que lo que está por entrar a nuestro corazón no es bueno, debemos cerrarle la puerta y no darle oportunidad al pecado. 

No pasemos por alto esta situación, es posible que aun sabiendo la magnitud del problema, intentemos ignorar la situación, es más, podríamos pensar que nunca sucedió o creer que ya lo superamos, pero no nos damos cuenta que sólo basta con un pequeño descuido para que el enemigo aproveche y quiera entrar para traer nuevamente a nuestras vidas las cosas que Dios ya había desechado.

¿Qué puertas necesitas cerrar? Tal vez algún vicio del cual te ha costado salir, ¿Aún te sientes tentado a ver pornografía?, ¿Te cuesta abandonar los juegos de azar? o ¿No puedes dormir sin ver pequeños programas de televisión que afectan tu integridad? Tú conoces cuáles son tus debilidades y créeme, sutilmente el enemigo intenta destruirte con pensamientos y recuerdos que en un futuro se convertirán en tu adicción. Por si no te has dado cuenta, él ha estado haciendo seguimiento a cada uno de tus pasos y sin conocer tus pensamientos sabe tus debilidades ¡Ten cuidado! Sólo depende de ti el ser minucioso con lo que permites entrar a tu vida. “Practiquen el dominio propio y manténganse alerta. Su enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar”.  1 Pedro 5:8 (NVI).

Si en estos días has estado luchando con ciertos recuerdos y actos pasados que te alejan de los planes divinos de Dios ¡Cierra la puerta! y dile ¡No! a sus ofertas, no negocies con el pecado, porque ninguno de los argumentos de satanás, por más placenteros que parezcan, serán de beneficio para ti, sólo terminarán destruyendo tu vida y aun tu familia.

 Y si crees que por ser el líder de tu grupo, el que ministra con la palabra o con las alabanzas a la iglesia, podrás salir ileso en medio de la tentación, no te engañes, se trata de una debilidad que necesita ser trabajada bajo la dirección del Espíritu Santo.
Para evitar una gran catástrofe en tu vida, invita al Espíritu Santo a hacerte una revisión espiritual para que te ayude a cerrar puertas que te llevan a pecar.

 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” 1 Corintios 10:12 (RVR 1960)


Ruth Mamani
CVCLAVOZ

VOLAR.



El águila calva, también conocida como águila americana, es una especie de ave que habita especialmente en América del Norte, famosa por ser el símbolo nacional de Estados Unidos y figura del Escudo Nacional de ese país.

Normalmente esta ave construye su nido en arbustos que están en acantilados muy altos y fuera del alcance de los depredadores. En ese lugar la hembra puede colocar hasta 2 o 3 huevos por año y después de un periodo de incubación de 35 días, sus polluelos rompen el cascarón.

Al principio sus dos padres los cuidan, uno permanece siempre junto a ellos con las alas extendidas y el otro recolecta provisiones para todos. Gradualmente aprenden a consumir sus propios alimentos y cuando ya están en cierta fase de su desarrollo ocurre algo interesante: sus padres los empujan desde lo alto del nido para que aprendan a volar mientras caen.

Esa forma natural de proteger y enseñar a volar de las águilas es mencionada en la Biblia.
Poco antes de su muerte, Moisés realizó una ceremonia para anunciar a Israel que su sucesor elegido por Jehová era Josué. Después de bendecirlo y darle algunas recomendaciones, le recordó a todo el pueblo obedecer la ley que les fue entregada varios años atrás y luego hizo un cantó en agradecimiento.

Precisamente uno de los versos dice: “Como águila que revolotea sobre el nido y anima a sus polluelos a volar, así el Señor extendió sus alas y, tomándolos, los llevó a cuestas.” Deuteronomio 32:11 Versión Dios Habla Hoy
Los pequeños polluelos no saben que tienen la habilidad de volar, pero sus padres sí y por esa razón simplemente los dejan caer desde lo alto.

Dios quiere ayudarnos a desarrollar los talentos y dones que nos ha dado, pero en ocasiones tiene que forzarnos a abandonar la comodidad del nido dándonos un empujón hacia afuera usando incluso diversas pruebas, conflictos o un cambio radical en nuestro entorno para que podamos desarrollar nuestro potencial.

Hasta los últimos años de Moisés Israel tenía maná del cielo, ropa que no se desgastaba, agua de la roca en pleno desierto, etc., todo lo que necesitaban, pero para entrar a la tierra prometida ocurriría un cambio, ahora ellos eran los que debían ira a la batalla y conquistar lo que el Señor les había prometido.

Dios quiere ayudarnos a alcanzar las promesas que nos ha dado, aunque quizás en ocasiones Él mismo tenga que darnos un empujón para sacarnos del nido y ayudarnos a descubrir que tenemos la capacidad de volar.


Héctor Colque
CVCLAVOZ