“Tú
has determinado la duración de nuestra vida. Tú sabes cuántos meses
viviremos, y no se nos concederá ni un minuto más.” Job 14:5
Todos estábamos en casa a punto de cenar, de repente entró una llamada
al celular de mamá. En ese momento me di cuenta que algo estaba
ocurriendo porque su rostro y voz empezaron a cambiar. Una vez que colgó
nos dijo que el hijo mayor de su mejor amiga había fallecido. Por unos
segundos quedé en shock, no lo podía creer, no hace mucho había hablado
con él y lo veía tan bien y lleno de salud. Tenía 18 años.
Esta noticia y otros mensajes que recibí la semana pasada, de personas
desconsoladas sin tener una explicación del porqué sus seres queridos
tuvieron que morir, me llevaron a reflexionar sobre la vida y el tiempo
que estaremos en este mundo.
Lo cierto es que no sabemos cuándo partiremos, pero habrá un día en que
lo haremos. Allí estaremos delante de Dios y rendiremos cuentas de todos
nuestros actos. Moisés en su oración le decía al Señor: “Enséñanos a
entender la brevedad de la vida, para que crezcamos en sabiduría.”
Salmos 90:12 (NTV)
Cuán importante es vivir sabiamente, porque ninguno de nosotros sabe la
cantidad de días que le queda, ni qué puede ocurrir horas después. El
salmista David decía: «Señor, recuérdame lo breve que será mi tiempo
sobre la tierra. Recuérdame que mis días están contados, ¡y cuán fugaz
es mi vida! Salmos 39:4
Saber que la vida es breve es razón suficiente para vivir y disfrutar de
nuestros seres queridos, amar lo que hacemos y ser felices con todo lo
que nos rodea. Pero sobre todo, nuestra prioridad debe ser vivir bien
delante de Dios, porque de todo lo que hagamos en esta vida un día le
daremos cuentas. (Eclesiastés 11:9)
Quizás hasta hoy has desperdiciado tu vida estando enojado con la
persona que te lastimó, trabajando más de lo necesario, estando lejos de
la familia y sobre todo alejado de Dios. Hoy te animo a que reflexiones
acerca de la vida que tienes y tomes decisiones sabias para no
desperdiciar más tu vida. Nada es más importante que Dios y tu familia,
dedícales tiempo.
Si estás lejos de Dios no esperes a mañana para volver a sus pies, ni
dejes de ponerte a cuentas con tu prójimo si necesitas hacerlo.
Y si aún nos has recibido a Jesús en tu corazón como tu Señor y Salvador, hazlo ahora mismo. Dile: "Señor
Jesús yo (tu nombre completo) reconozco que soy pecador, pero hoy me
arrepiento y te pido perdón por cada uno de mis pecados. Necesito de ti y
sé que sólo tú puedes darme una nueva vida. En este día te acepto como
mi único Señor y Salvador de mi vida, te pido que entres y tomes control
de todo mi ser. Por favor, escribe mi nombre en el libro de la vida y
gracias por esta salvación tan grande que hoy has dado a mi vida. Amén."
¡La vida es pasajera, aprende a vivir sabiamente!
En la vida uno siente en muchas ocaciones la necesidad de comunicar lo que se piensa, lo que se hace, lo que se siente...lo que se es. Este espacio es quizá una fuente de información relevante para muchos y para otros no tanto; lo importante es que ha sido creado para llevar el mensaje de Jesús a cada uno de quienes deseen recibirlo. Jesús es no solo el protagonista de mi vida, sino que deseo de todo corazón que se convierta en el centro de tu vida también.
lunes, 31 de julio de 2017
Aprovecha tu vida y tu tiempo.
Etiquetas:
Amor,
Biblia,
cambio,
Cristianismo,
Cristianos,
Dios,
esperanza,
Espiritualidad,
fe,
Jesus,
Misericordia,
Oración,
perdón,
Reflexión,
Salvación
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Tus comentario, siempre serán bienvenidos, mientras vengan cargados de luz y buenas vibras.